Por El Latino Newsroom
Las demoras en el procesamiento de peticiones familiares I-130 están generando creciente preocupación entre ciudadan@s estadounidenses, residentes permanentes legales y cónyuges extranjer@s que buscan reunificar a sus familias en Estados Unidos.
Abogad@s de inmigración advierten que los tiempos de espera se han extendido de forma severa en meses recientes, dejando a miles de familias en incertidumbre migratoria y, en algunos casos, expuestas a procesos de deportación mientras sus solicitudes siguen pendientes.
El formulario I-130, conocido oficialmente como Petition for Alien Relative, es uno de los primeros pasos para que ciudadan@s estadounidenses o residentes permanentes soliciten beneficios migratorios para familiares elegibles, como espos@s, hij@s, padres o madres.
En muchos casos, la aprobación de esa petición permite avanzar hacia una residencia permanente, conocida como “green card”.
Tiempos de espera cada vez más largos
Ángel Álvarez, abogado de inmigración, explicó que los tiempos de espera han cambiado drásticamente.
“Antes del 20 de enero del 2025, las esperas eran entre 1 y 4 meses. Hoy en día las esperas son entre 2 y 2.5 años”, recalcó Álvarez.
Sin embargo, un análisis a los datos de de la herramienta oficial de tiempos de procesamiento de la Agencia de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS), muestra escenarios aún más prolongados para algunas categorías.
La herramienta indica que una petición I-130 presentada por un ciudadano estadounidense a favor de un cónyuge o hij@ menor de 21 años puede tardar 62 meses, equivalente a 5.1 años, en cualquiera de las oficinas de campo de la agencia federal.
Para una petición similar presentada por un residente legal permanente, la espera puede llegar a 115 meses, es decir, 9.5 años.
El tiempo de espera de procesamiento varían según la categoría familiar, el estatus del peticionario, la disponibilidad de visas y la oficina que maneja el caso.
Reportes recientes de abogad@s de inmigración también muestran que peticiones I-130 pueden tardar desde más de un año hasta varios años, dependiendo de la clasificación familiar y del caso.
“Pareciera que se trata de un atraso premeditado”, señaló Álvarez.
El abogado explicó que las demoras no solo perjudican a quienes aguardan la resolución de sus casos, sino que dejan a algunas personas “en el limbo y expuestas a un proceso de deportación”.
Acumulación de casos y nuevas revisiones
Al cierre del Año Fiscal 2025, el 30 de septiembre, USCIS registraba 11,651,012 casos acumulados, de acuerdo con los datos citados.
La acumulación de expedientes ocurre mientras la agencia implementa nuevos controles de seguridad para reforzar la verificación y evaluación de solicitantes mediante acceso ampliado a bases de datos penales federales.
La USCIS anunció en marzo que estaba desarrollando un plan de verificación por capas, con información clasificada y no clasificada, así como revisiones ampliadas de antecedentes criminales.
Abogad@s y bufetes de inmigración han advertido que esos cambios ya están generando o podrían generar nuevas demoras en varias solicitudes migratorias.
La agencia federal ha sostenido que el procesamiento continúa mientras aplica los requisitos reforzados de revisión de antecedentes, y que cualquier retraso en la emisión de decisiones debería ser breve.
Sin transparencia
Pero abogad@s consultad@s aseguran que en la práctica muchas familias siguen sin respuestas claras.
Otro factor de incertidumbre es la política de restricciones de viaje y revisión especial para nacionales de países considerados por el gobierno como riesgos de seguridad pública o nacional.
Entre las comunidades más afectadas por esa incertidumbre están personas originarias de Cuba, Haití y Venezuela, países que han enfrentado revisiones migratorias más estrictas bajo distintas medidas federales.
Abogad@s consultad@s indicaron que existen miles de peticiones ante el USCIS que, aunque han sido procesadas, no están siendo adjudicadas.
Según esos abogados, la agencia no ha explicado con claridad cuándo serán liberadas esas decisiones.
Riesgos para solicitantes de asilo y otros beneficiarios
La situación se complica aún más por la postura de autoridades migratorias sobre personas que entraron legalmente con visa y luego solicitaron asilo.
El ICE, informó que tener un asilo pendiente no otorga estatus migratorio y advirtió que quienes ingresaron con una visa, solicitaron asilo y esperan resolución, podrían haber violado los términos de sus visas si permanecieron más allá del periodo autorizado.
Esa interpretación ha encendido alertas entre millones de extranjer@s que entraron legalmente a Estados Unidos y ahora esperan que el USCIS resuelva beneficios migratorios.
Entre ellos hay solicitantes de asilo afirmativo, beneficiari@s o solicitantes del DACA y familias con peticiones I-130 pendientes.
El Manual de Políticas del USCIS establece que, en términos generales, una persona puede estar impedida de ajustar estatus si se encuentra en estatus migratorio irregular al momento de presentar la solicitud, aunque existen excepciones y reglas distintas según la categoría migratoria.
Impacto en las familias
Para las familias, las consecuencias son profundas.
Una demora de cinco, siete o nueve años puede significar separación prolongada, imposibilidad de planificar el futuro, pérdida de permisos de trabajo, dificultad para viajar y miedo constante a una detención migratoria.
Abogad@s de inmigración recomiendan a las familias revisar cuidadosamente el estado de sus casos, conservar todos los recibos y documentos migratorios, actualizar direcciones ante USCIS y consultar con un profesional acreditado antes de viajar, abandonar el país o responder a cualquier citación migratoria.
También advierten que cada caso es distinto.
La existencia de una petición I-130 pendiente no siempre protege automáticamente contra una detención o proceso de deportación, especialmente si la persona no tiene otro estatus vigente o si enfrenta antecedentes penales, órdenes previas de deportación u otros factores de riesgo.
Mientras tanto, la acumulación de casos y las nuevas revisiones de seguridad han convertido un proceso que muchas familias ya consideraban largo y difícil en una espera aún más incierta.
Para miles de familias inmigrantes, la pregunta ya no es solo si serán aprobadas.
Es cuánto tiempo más podrán esperar juntas, o separadas, antes de recibir una respuesta.
