El gobierno de Trump mantendrá el límite de refugiados en 17.500 para 2027, priorizando a sudafricanos blancos

​Por El Latino Newsroom

Según la notificación enviada por el Ejecutivo, la gran mayoría de estas plazas estarán destinadas nuevamente a ciudadanos sudafricanos blancos de origen afrikáner.

​El informe gubernamental argumenta que este sector de la población sudafricana enfrenta despojos de tierras y diversas dinámicas de persecución en su país de origen, destacando además que poseen altos niveles de asimilación cultural al ingresar a territorio estadounidense.

Estas afirmaciones continúan siendo rechazadas categóricamente por el gobierno de Sudáfrica, que niega que la minoría afrikáner sea objeto de persecución o discriminación sistemática estatal.

​De acuerdo con el documento remitido a los legisladores, la administración planea destinar aproximadamente 500 millones de dólares en presupuesto federal para financiar el proceso de reasentamiento de los recién llegados en distintas comunidades del país.

​Esta medida consolida la reorientación del Programa de Admisión de Refugiados de EE. UU. (USRAP), un mecanismo que históricamente gozó de consenso bipartidista para dar cobijo a decenas de miles de personas desplazadas por guerras, crisis humanitarias y conflictos étnicos o religiosos en diversos continentes.

Durante la actual gestión, el programa ha sido reestructurado para enfocar casi de manera exclusiva la recepción de refugiados en este colectivo específico.

​Las organizaciones no gubernamentales especializadas en el reasentamiento humanitario criticaron con dureza la decisión del Ejecutivo de restringir de nuevo el cupo global.

​»Durante más de cuatro décadas, el programa de refugiados de Estados Unidos ha proporcionado una vía que salva vidas para personas que huyen de la violencia y la persecución», señaló Naomi Steinberg, vicepresidenta de políticas y defensa de la organización humanitaria HIAS. «Pero, una vez más, este gobierno está disminuyendo y distorsionando este legado al servicio de sus caprichos políticos. Por eso nunca dejaremos de alzar la voz para que se vuelva a un programa que reciba a refugiados de todo el mundo que han sido perseguidos por quiénes son y lo que creen».

​La determinación presupuestaria y de cuotas para 2027 se da en un contexto de tensiones diplomáticas entre Washington y Pretoria.

La Casa Blanca ha impuesto recientemente sanciones económicas y diplomáticas adicionales al gobierno sudafricano, alegando supuestas políticas discriminatorias contra los propietarios de tierras blancos.

​Se prevé que el anuncio genere intensos debates en el Congreso durante las sesiones de consulta requeridas por la ley de refugiados, en un momento donde diversos legisladores cuestionan los criterios geopolíticos empleados para la asignación de las cuotas de protección internacional.