​Gianni Infantino intensifica su campaña en Japón para asegurar los votos clave de la Confederación Asiática de Fútbol

​Por El Latino Newsroom

El encuentro, programado para realizarse este miércoles en la capital japonesa, busca asegurar apoyos cruciales en el continente asiático tras la reciente controversia generada por un polémico proyecto comercial dentro del organismo rector del fútbol mundial.

​La visita a territorio nipón se produce inmediatamente después de que Infantino ofreciera disculpas públicas la semana pasada ante el consejo de la FIFA en Zúrich. Durante la sesión del órgano ejecutivo compuesto por 37 miembros internacionales, el dirigente suizo reconoció haber cometido «errores» en la elaboración de un plan de venta valorado en 4.200 millones de dólares para la gestión comercial del Mundial de fútbol, una propuesta que finalmente tuvo que ser descartada ante la fuerte presión interna y externa.

​El cónclave con los altos mandos del balompié asiático se llevará a cabo a puerta cerrada en un exclusivo hotel de cinco estrellas en Tokio, bajo estrictas medidas de seguridad y con un acceso sumamente restringido para los medios de comunicación. El objetivo central del dirigente es restaurar la confianza de los delegados orientales y sellar compromisos de voto de cara a la asamblea electiva del organismo.

​Históricamente, la relación de Infantino con la cúpula asiática ha atravesado momentos de fuerte tensión. El jeque Salman bin Ibrahim Al Khalifa, actual presidente de la AFC, encabezó inicialmente una firme oposición a la gestión del mandamás de la FIFA y rechazó enfáticamente la idea de crear una empresa filial destinada a controlar de manera independiente los derechos de la Copa del Mundo. Sin embargo, reportes recientes de la industria deportiva sugieren un paulatino acercamiento estratégico entre ambos dirigentes para limar asperezas.

​Como parte de su estrategia para pacificar a la oposición y mantener el control institucional, Infantino ofreció a los sectores críticos la realización de una revisión abierta e independiente sobre los mecanismos de toma de decisiones en el seno de la FIFA. Esta oferta busca atenuar los reclamos sobre falta de transparencia en la conducción de las finanzas y la gobernanza del deporte global.

​De acuerdo con un recuento analítico elaborado por The Associated Press, Infantino se encamina a asegurar la mayoría simple necesaria para garantizar un nuevo periodo al mando de la institución. Para triunfar en los comicios programados para marzo y asegurar su cuarto mandato consecutivo, el líder del fútbol mundial necesita el respaldo de al menos la mitad más uno de las 211 federaciones miembro que integran la entidad internacional.

​En ese panorama de sumas y restas electorales, los sufragios de las federaciones de Asia resultan determinantes. Aunque la AFC emitió duras críticas iniciales contra la conducción de la FIFA tras conocerse el fallido plan comercial de la Copa del Mundo, el bloque asiático muestra marcadas divisiones internas que impiden una postura uniforme contra el actual mandatario.

​Las posiciones encontradas dentro de la confederación son evidentes: por un lado, la federación de Qatar, país anfitrión de la Copa del Mundo de 2022, ha ratificado abiertamente su respaldo al jerarca de la FIFA; por otro lado, la representación de Jordania encabeza la postura disidente dentro de la región. El siguiente choque decisivo entre las facciones tendrá lugar el próximo 16 de diciembre, cuando el Consejo de la FIFA se reúna formalmente en Doha, Qatar.

​Los datos consolidados por The Associated Press revelan que al menos 87 de las 211 federaciones nacionales pertenecientes a la FIFA ya han manifestado formalmente su apoyo a la candidatura de Infantino, ya sea mediante pronunciamientos individuales de sus directivos o a través del respaldo conjunto de sus respectivas confederaciones regionales. En contraste, el núcleo más férreo de resistencia contra la continuidad del dirigente suizo proviene del fútbol europeo.

​El sistema de votación de la FIFA y la arquitectura política del organismo otorgan históricamente un blindaje considerable a los dirigentes en el poder. Muestra de ello es que ningún presidente en ejercicio del organismo ha perdido un proceso electoral desde 1974. De acuerdo con el reglamento electoral vigente, cualquier aspirante que busque desafiar a Infantino tiene como plazo límite hasta el 18 de noviembre para oficializar su candidatura.

​Las regulaciones del ente rector establecen exigencias estrictas para los postulantes. Quienes aspiren a la presidencia deben haber “desempeñado un papel activo en el fútbol asociación (por ejemplo, como jugador o como dirigente dentro de la FIFA, una confederación o una asociación, etc.) durante dos de los últimos cinco años antes de ser propuestos”. Adicionalmente, los aspirantes tienen que presentar el aval explícito de por lo menos cinco de las 211 asociaciones afiliadas.

​Especialistas e investigadores en política deportiva señalan que el andamiaje del organismo favorece de manera directa la permanencia de las cúpulas dirigentes. Al evaluar el funcionamiento de las elecciones y las alianzas políticas en el balompié global, el politólogo de la Pacific University y exfutbolista profesional Jules Boykoff criticó la estructura del ente rector al afirmar que “la FIFA es una enorme red de clientelismo”. A juicio del académico, la dinámica interna del organismo se sostiene en un intercambio constante de favores económicos: “Recauda miles de millones con el Mundial masculino y los distribuye a asociaciones de fútbol de todo el mundo a cambio de lealtad”, agregó Boykoff.

​En medio de este complejo tablero de negociaciones secretas, promesas de inversión y alianzas geopolíticas, la gira de Gianni Infantino por Tokio representa un movimiento táctico crucial para sofocar la rebelión interna, doblegar las reticencias de las federaciones asiáticas y asegurar un mandato más al frente del deporte más popular del planeta.