Herencia Hispana: una historia de 70 millones que sigue creciendo

Por Carlos Hernández
Redaccion@latinocc.com

Las banderas comenzaron a salir antes de que el calendario marcara oficialmente el inicio de la celebración.

Los Ángeles recibió el 13 de septiembre los grandes desfiles patrios de las comunidades centroamericana y mexicana, celebraciones que son las más grandes de su tipo en todo Estados Unidos.

En Pico-Union aparecieron los colores de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. En el Este de Los Ángeles, el verde, blanco y rojo acompañó a charros, mariachis y danzantes.

Mientras que en Santa Bárbara, el sonido del mariachi y un Grito de Independencia volvieron a reunir a una comunidad mexicana que lleva generaciones formando parte de la Costa Central.

Así comenzó este año el Mes Nacional de la Herencia Hispana, una celebración que se extiende del 15 de septiembre al 15 de octubre y que encuentra a Estados Unidos en un momento demográfico muy diferente al de 1968, cuando el Congreso reservó por primera vez una semana para reconocer las contribuciones de sus habitantes de origen hispano.

Hoy son 70.1 millones, los latinos representan el 21% de la población nacional y constituyen la minoría racial o étnica más numerosa del país, según las estimaciones más recientes de la Agencia Nacional del Censo.

Un total de 16 estados tienen ya por lo menos 1 millón de residentes latinos, pero detrás de esa cifra no existe una sola experiencia.

Hay mexicanos cuyas familias estaban en el actual territorio estadounidense antes de que California, Arizona o Nuevo México fueran parte de Estados Unidos.

Hay centroamericanos, cubanos, colombianos, chilenos y venezolanos que llegaron huyendo de guerras y crisis políticas.

Puertorriqueños nacidos ciudadanos estadounidenses, pero de corazón latinoamericano.

Dominicanos, peruanos, españoles y generaciones nacidas aquí que hablan inglés, español, ambos idiomas o ninguno de los dos con fluidez.

Durante 30 días, todas esas historias quedan reunidas bajo una misma celebración y pocas regiones del país permiten observar sus identidades, tan claramente como California.

En la Costa Central, la Herencia Hispana no comienza con una proclamación federal ni termina cuando llega el 15 de octubre.

Está escrita en los nombres de las calles, en la arquitectura, en las familias que llevan generaciones en la región y en una economía que durante décadas ha dependido del trabajo de inmigrantes latinoamericanos y sus descendientes.

Mucho antes de que existiera el actual Mes de la Herencia Hispana, Santa Bárbara ya conservaba tradiciones relacionadas con sus raíces españolas y mexicanas.

Old Spanish Days Fiesta supera el siglo de historia y continúa reuniendo cada año expresiones de danza, música y gastronomía vinculadas con ese pasado.

Antes de la colonización española existían aquí comunidades indígenas con miles de años de historia.

Después llegaron el periodo colonial, la etapa mexicana y la incorporación de California a Estados Unidos tras la guerra entre ambos países y el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848.

Más tarde llegaron otras generaciones de mexicanos y latinoamericanos cuyo trabajo se hizo indispensable en los campos agrícolas de la Costa Central y posteriormente en construcción, hotelería, restaurantes, servicios y pequeños negocios.

Esa continuidad volvió a hacerse visible este 16 de septiembre.

La Cámara de Comercio Hispana de Santa Bárbara celebró la Independencia de México con un encuentro de 5 a 7:30 p.m. en Taquería La Única.

Hubo comida, mariachi y el tradicional Grito de Independencia.

La Cámara fue fundada hace siete años y actualmente cuenta con unos 300 empresarios miembros, según su Presidente, Miguel Ávila.

Para Ávila, estas celebraciones tienen una función que va más allá de recordar una fecha histórica.

El Presidente, aseguró que son importantes para preservar la identidad de la comunidad mexicana de la zona y, al mismo tiempo, reconocer el legado de los latinos que durante siglos han contribuido a convertir a Santa Bárbara y la Costa Central en lo que son actualmente.

Ese reconocimiento, aseveró, adquiere además otro significado bajo el actual clima político.

“Con todo lo horrible que está haciendo la Administración Trump contra nuestra comunidad, hoy más que nunca es importante celebrar nuestra independencia, legado y aporte a este gran país. Somos una parte fundamental para el desarrollo del país, como lo hemos sido desde la creación del país, de hecho, muchas partes de EEUU eran territorio mexicano, por lo que siempre hemos estado acá”, dijo Avila.

Sus palabras llegan en medio del debate nacional provocado por las agresivas políticas migratorias de Trump y su Gabinete.

A unas 90 millas de Santa Bárbara, también se sintió el fervor latinoamericano.

En Pico-Union, la Confederación Centroamericana y del Caribe, COFECA, regresó a lo grande a las calles después de la suspensión de la edición de 2025, debido a las agresivas redadas migratorias que se dieron en la Ciudad.

Más de 60 vehículos alegóricos estaban contemplados para el desfile, que partió desde Vermont Avenue y Pico Boulevard, avanzó hacia Alvarado Street y continuó hasta MacArthur Park.

La celebración reunió representaciones de países como Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y Costa Rica en lo que se ha convertido en el mayor evento de la comunidad centroamericana en Estados Unidos, ya que el 15 de septiembre también marca la independencia de esas naciones.

Su punto de inicio tiene un lugar tiene un significado particular.

Pico-Union y sus alrededores se convirtieron durante décadas en punto de llegada para miles de centroamericanos desplazados por guerras, violencia política y dificultades económicas.

COFECA surgió en 1983, precisamente en una época marcada por los conflictos armados de la región.

Sus primeras actividades tuvieron un componente político y social; con los años, el desfile evolucionó hacia una celebración donde la música, la danza y las tradiciones nacionales adquirieron mayor protagonismo.

Ahora enfrenta un desafío diferente: mantener esos vínculos cuando muchos de los niños que observan las carrozas nunca han vivido en Centroamérica.

Benjamín Posada, Presidente de COFECA, explicó que uno de los propósitos es mostrar esa cultura a los hijos nacidos en Estados Unidos para que sepan de dónde provienen sus familias.

“Estamos tratando de mostrar nuestra cultura e idiosincrasia a los hijos que nacieron acá, es una semilla que queremos sembrar para que sepan de dónde somos”, explicó Posada.

Mientras Centroamérica desfilaba por Pico-Union, el Este de Los Ángeles celebraba una tradición todavía más antigua.

El desfile por la Independencia de México llegó este año a su edición número 80.

Más de 100 contingentes representando a 12 estados mexicanos fueron anunciados para una celebración que comenzó en 1946, y que sus organizadores identifican como la mayor de su tipo fuera de México.

En sus primeras décadas, el desfile partía de la Placita Olvera y terminaba en Lincoln Park, pero para este año recorrió el Este de Los Ángeles con danzantes aztecas, charros, músicos, carrozas y organizaciones comunitarias, así como por el Cónsul General de México en Los Angeles.

Es así como 8 décadas de continuidad cuentan también la evolución de la comunidad mexicana en el sur de California.

Los niños que alguna vez acudieron con sus padres ahora llevan a sus propios hijos.

Las calles que fueron escenario de discriminación, movilizaciones políticas y luchas por representación, también se convierten cada septiembre en un espacio para exhibir públicamente una identidad que durante generaciones ha formado parte de Los Ángeles.

María Elena Serrano, Presidenta del Comité Mexicano Cívico Patriótico, explicó que uno de los objetivos del desfile es similar al de los organizadores centroamericanos.

“El propósito es pasar este legado a las nuevas generaciones, que se sientan orgullosas de dónde son sus padres y abuelos”, dijo Serrano

Recalcando que no se trata únicamente de nostalgia, es una conversación entre generaciones.

El 12 de octubre introduce otra dimensión, para la nación que está detrás del “descubrimiento de América”, ya que para España es su Fiesta Nacional.

En América, la fecha está vinculada con la llegada de Cristóbal Colón en 1492 y con el comienzo de la conquista y colonización europea, un proceso que transformó profundamente al continente y cuyo significado continúa siendo objeto de debate.

Gerardo Fueyos Bros, Cónsul General de España en Los Ángeles, coloca el énfasis en lo que une actualmente a sociedades separadas por aquella historia.

En entrevista con El Latino, el diplomático habló del encuentro entre las dos orillas del Atlántico y destacó la lengua española como uno de los vínculos más duraderos surgidos de ese proceso.

España, señaló Fueyos Bros, mantiene su identidad europea al mismo tiempo que conserva una relación cultural profunda con Latinoamérica.

El Consulado celebrará tan importante fecha con su recepción por la Fiesta Nacional en la Misión San Fernando Rey, en Los Ángeles, precisamente por el significado del lugar dentro de la presencia histórica española en California.

Fueyos Bros explicó que el encuentro buscará reunir a representantes tanto de la comunidad española como de la hispana del Estado.

El Cónsul también recaldó que la España contemporánea no debe confundirse con la sociedad que protagonizó la colonización hace cinco siglos, por lo que encuentra en la cultura, el idioma y hasta el deporte nuevas formas de relación con Latinoamérica.

Precisamente esto es algo que él observó recientemente en las tribunas de Sofi Stadium.

Fueyos Bros destacó el respaldo que la selección española recibió de aficionados mexicanos, centroamericanos y de otras comunidades hispanas durante sus partidos del Mundial en California.

Para Fueyos Bros, esa respuesta mostró cómo el idioma, la cultura y hasta el deporte “pueden construir nuevas relaciones entre sociedades que comparten partes de su historia sin tener necesariamente la misma interpretación de ella”.

Fueyos Bros también adelantó que el reconocido músico de ascendencia española, Arturo Sandoval, será reconocido con una condecoración oficial del Gobierno de España, y además participará con una pieza musical durante el evento.

La concentración de banderas y celebraciones durante estos días tampoco es accidental.

Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua conmemoran su independencia el 15 de septiembre. México lo hace el 16 y Chile el 18.

Por esa razón, cuando el Congreso amplió la celebración nacional, el periodo quedó establecido entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre.

La conmemoración había comenzado en 1968 como una semana durante la presidencia de Lyndon B. Johnson. Dos décadas después fue extendida a 30 días.