Por El Latino Newsroom
La selección italiana de fútbol logró reencontrarse con su mejor versión sobre el terreno de juego al conseguir una aplastante victoria por 4-1 como visitante ante Turquía en la Liga de Naciones de la UEFA.
El contundente triunfo representó la actuación más brillante de la Azzurra en un largo periodo y sirvió como un firme respaldo para el director técnico Roberto Mancini en su segundo partido al frente del banquillo nacional.
El categórico desempeño colectivo en territorio turco significó un giro drástico en comparación con la amarga derrota sufrida el viernes anterior, cuando el combinado italiano cayó 2-0 como local ante Bélgica. Aquel tropezón inicial había avivado las dudas en torno a un equipo que aún arrastra las secuelas emocionales tras haber quedado fuera de su tercera Copa del Mundo de la FIFA de forma consecutiva seis meses atrás.
Pese a la contundencia del resultado, el cuerpo técnico y los futbolistas están conscientes de que el verdadero examen de fuego llegará este viernes, cuando la plantilla viaje a territorio gallo para medirse a la selección de Francia. El conjunto galo también se encuentra atravesando una etapa de renovación bajo el mando de su nuevo entrenador, Zinedine Zidane, quien recientemente vio a sus dirigidos —incluso con la destacada ausencia del delantero estrella Kylian Mbappé por lesión— imponerse por 1-0 en su visita a Bélgica gracias a un gol agónico de Michael Olise.
Al concluir el compromiso frente a los turcos, Mancini defendió con determinación la entrega de sus dirigidos frente a los cuestionamientos recibidos por la prensa especializada durante los días previos. «Estos chicos merecían la victoria, especialmente por lo que tantos han estado diciendo en los últimos tres días», declaró Mancini tras el pitazo final. «No merecían ese tipo de comentarios. Estamos en un largo camino. Además de la victoria en sí, los chicos hicieron algunas cosas realmente buenas».
Debut soñado de Kayode y contundencia ofensiva
El gran protagonista de la jornada futbolística fue el joven defensor del Brentford, Michael Kayode, quien firmó un estreno inolvidable con la camiseta de la selección mayor a sus 22 años. El lateral no solo mostró solvencia en las labores defensivas, sino que se proyectó con constante peligro al ataque, registrando un gol y participando de forma directa en la gestación de otra anotación decisiva para la causa italiana.
El marcador se abrió rápidamente cuando apenas transcurrían nueve minutos de juego. La oportunidad surgió tras un tiro de esquina a favor de la visita en el que el defensor turco Zeki Çelik pifió su intento de despeje dentro del área chica. El balón suelto fue aprovechado por Alessandro Bastoni, quien definió con precisión al ángulo superior de la portería resguardada por Altay Bayindir para poner el 1-0.
Para Bastoni, la anotación tuvo un sabor especial a redención personal. El central venía de vivir momentos oscuros con la selección tras haber sido expulsado en el primer tiempo del crucial duelo de repechaje clasificatorio al Mundial contra Bosnia y Herzegovina, encuentro que finalmente concluyó con la dolorosa eliminación de la Azzurra en la tanda de penaltis.
La escuadra visitante mantuvo la presión en la zona alta y amplió la ventaja en el minuto 22 de la primera mitad mediante un contragolpe orquestado a través del toque rápido. Kayode sacó un potente remate de media distancia que fue desviado con apuros por el guardameta Bayindir; sin embargo, el rebote le quedó a Davide Frattesi, quien únicamente tuvo que empujar la esférica al fondo de las redes para sentenciar el 2-0 transitorio que encarriló la goleada.
Desafíos para la Azzurra y el panorama de Francia
La contundente actuación de la Azzurra devuelve la confianza a un grupo de jugadores urgido de triunfos significativos en el ámbito internacional. Los ajustes tácticos implementados por Mancini permitieron ver a un equipo con mayor fluidez en la circulación de la pelota y mayor efectividad al momento de recuperar la posesión en terreno rival.
Sin embargo, el cuerpo técnico italiano mantendrá la cautela de cara al duelo del viernes frente al conjunto francés. Las autoridades deportivas locales han señalado que el choque contra los dirigidos por Zidane servirá para medir el alcance real del proceso de reestructuración en el que está inmerso el fútbol italiano tras las recientes frustraciones eliminatorias.
Francia, por su parte, llega a este compromiso con el impulso anímico que le otorgó el triunfo de último minuto ante Bélgica, en una jornada donde la nota negativa para los galos fue la confirmación de la lesión de Mbappé. La escuadra francesa buscará consolidar el estilo de juego impulsado por Zidane, en lo que promete ser un choque de alta intensidad estratégica entre dos potencias del balompié europeo.
El plantel italiano viajará en las próximas horas para preparar los aspectos tácticos del encuentro en territorio francés, con la firme intención de revalidar el nivel futbolístico exhibido en Turquía y consolidar el liderato de su grupo en la competición continental.
