Puerto de Hueneme celebra inversión histórica de $80 millones


Por Carlos Hernández
Editor@latinocc.com


El Puerto de Hueneme celebró una inversión estatal de $80 millones que ya está transformando sus operaciones, fortaleciendo la infraestructura local y acercando al puerto a una de sus metas más ambiciosas: convertirse en el primer puerto de cero emisiones de Estados Unidos para 2030.


La celebración reunió a funcionarios estatales, líderes locales, representantes comunitarios y trabajadores del sector marítimo para reconocer la culminación de un proyecto financiado por el Programa de Infraestructura Portuaria y de Carga (PFIP).


La inversión inicial no solo permitió mejoras directas dentro del Puerto, sino que también ayudó a atraer más de $92.3 millones en fondos adicionales de agencias estatales y federales, como explicó la Directora Ejecutiva del Puerto, Kristin Decas.


Para el Secretario de la Agencia Estatal de Transporte de California, Toks Omishakin, el proyecto representa una muestra de cómo las inversiones públicas pueden responder al mismo tiempo a necesidades económicas, ambientales y comunitarias.


“Este tipo de proyecto no ocurre sin colaboración”, indicó Omishakin al reconocer el trabajo del equipo portuario, funcionarios locales, agencias estatales y líderes comunitarios que participaron en el proceso.


Omishakin explicó que regresó al Puerto de Hueneme después de una visita realizada hace aproximadamente tres años, cuando recién asumía su actual cargo.


Recordó haberse sorprendido por el volumen de actividad comercial, en especial por las operaciones relacionadas con productos agrícolas y cargamentos de bananas.


Esta vez, dijo, regresó para observar el impacto concreto de una inversión que se originó durante uno de los momentos más difíciles para la cadena de suministro nacional: la pandemia.


Durante ese periodo, puertos de todo el país enfrentaron retrasos sin precedentes, acumulación de buques, falta de espacio para carga y problemas logísticos que afectaron desde grandes empresas hasta consumidores comunes.


Omishakin recordó que, en aquel momento, barcos permanecían detenidos durante días y semanas, mientras crecía la preocupación por la llegada de mercancías esenciales y productos de temporada.


La situación fue tan delicada que la Casa Blanca designó a un enviado especial para asuntos portuarios, mientras California buscaba alternativas para aliviar la congestión en sus puertos y corredores comerciales, por falta de personal.


“Gracias a la visión y liderazgo del Gobernador Gavin Newsom se propuso entonces una inversión de más de $1,500 millones para fortalecer puertos, infraestructura de carga y proyectos relacionados con la cadena de suministro”, aseveró Omishakin.


Luego, los legisladores estatales aprobaron aproximadamente $1,200 millones para 15 proyectos en distintas regiones de California.


De ese monto, $80 millones fueron asignados al Puerto de Hueneme.


“Cada proyecto debe responder a cuatro prioridades. Debe mejorar la seguridad, combatir el cambio climático, promover la equidad y crear prosperidad económica”, dijo Omishakin.


Según el Secretario estatal, la inversión en el Puerto de Hueneme cumple con esas cuatro prioridades.
La seguridad se fortalece con nuevas configuraciones operativas y mejoras en infraestructura.


El impacto climático se aborda mediante electrificación, tecnología más limpia y proyectos para reducir emisiones. La equidad se impulsa a través de oportunidades de empleo y programas de capacitación.


Mientras que la prosperidad económica se refleja en la actividad comercial, los empleos y la estabilidad que el puerto genera para miles de familias.


Por su parte, Decas explicó que la subvención del PFIP permitió al Puerto multiplicar su capacidad de financiamiento mediante una combinación de fondos estatales, federales y regionales.


Entre los recursos obtenidos se encuentra una subvención de $43 millones de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos para la electrificación de las operaciones portuarias.
Ese financiamiento permitirá electrificar aproximadamente el 95% del equipo de manejo de carga dentro del Puerto.


La inversión también incluye $9.3 millones en fondos federales para barredoras eléctricas y mejoras relacionadas con la protección de infraestructura de aguas pluviales.


A ello se suman $15 millones administrados a través de la Comisión de Transporte del Condado de Ventura para reducir congestión, mejorar la calidad del aire y avanzar en la electrificación de la terminal norte.


El puerto también recibió $5 millones de la Administración de Desarrollo Económico de EEUU para mejoras en muelles, además de $2 millones de la Administración Marítima para estructuras de estacionamiento y otros proyectos de infraestructura.


Decas anunció que el puerto recibió recientemente una subvención adicional de $4.7 millones de la Comisión de Energía de California para infraestructura de carga eléctrica, elevando el total de fondos apalancados a más de $92 millones.


“Esta es la manera en que una inversión inicial puede generar mucho más valor para una comunidad. Cada dólar que recibimos nos permite crear nuevas oportunidades, mejorar la seguridad y avanzar hacia un puerto más limpio y más eficiente”, recalcó Decas.


El proyecto de los $80 millones incluye cambios operativos diseñados para mejorar la seguridad de trabajadores, conductores y visitantes.


Entre ellos se encuentran nuevas áreas de preparación, mejoras en el flujo de tráfico y reconfiguraciones que buscan reducir riesgos durante el manejo de carga.


Decas explicó que, en el pasado, parte de las operaciones se realizaba frente a edificios y zonas menos adecuadas para el movimiento de camiones y mercancías.


Las nuevas mejoras permitirán organizar mejor los espacios de carga y descarga, reducir congestión y crear condiciones más seguras para quienes trabajan dentro del puerto.


La inversión también responde a una de las prioridades centrales del estado: reducir la contaminación relacionada con el transporte.


Omishakin señaló que aproximadamente la mitad de los problemas de calidad del aire en California están vinculados al sector transporte.


Por ello, indicó, las inversiones públicas deben considerar no solo la movilidad de mercancías, sino también el impacto ambiental que tienen camiones, barcos, grúas, equipos de carga y maquinaria pesada.


El presidente de la Junta del Distrito del Puerto de Oxnard, Jason Hodge, expresó que el compromiso ambiental del Puerto no debe verse únicamente como una obligación regulatoria.


“Para nosotros, esto no es solo cumplimiento. Es una filosofía. El puerto está rodeado por una comunidad. Tenemos vecinos. Tenemos familias. Tenemos la responsabilidad de operar de una manera que proteja la salud y el futuro de quienes viven aquí”, recalcó.


Hodge afirmó que el Puerto de Hueneme está trabajando para convertirse en el primer puerto de cero emisiones en Estados Unidos para 2030, una meta que reconoció como difícil, costosa y técnicamente compleja.


“Estamos haciendo algo que nadie más en California está haciendo y que, hasta donde sabemos, nadie más en Estados Unidos está haciendo. No es fácil, pero es el compromiso que hemos asumido con nuestra comunidad”, expresó Hodge.


El Puerto de Hueneme es uno de los principales motores económicos del Condado de Ventura, ya que las actividades portuarias sostienen aproximadamente 25,000 empleos, de los cuales el 95% corresponde a trabajadores que viven en el Condado de Ventura.


Además, cerca del 65% de esos trabajadores reside en Oxnard y en comunidades dentro del distrito portuario.
Para Decas, esos números ayudan a explicar por qué las inversiones en infraestructura también deben verse como inversiones sociales.


“Cuando hablamos de un nuevo proyecto, no hablamos solamente de construcción. Hablamos de estabilidad para familias, de empleos locales y de la capacidad de una comunidad para crecer sin tener que enviar a sus trabajadores a otras regiones”, adujo Decas.


El puerto mantiene un Acuerdo Laboral de Proyecto para obras que superen los $220 millones, con el propósito de asegurar que trabajadores de oficios locales tengan acceso a oportunidades generadas por los proyectos de construcción y modernización.


Además, el puerto ha destinado $500,000 a programas de desarrollo de la fuerza laboral, incluyendo iniciativas para estudiantes y jóvenes interesados en carreras relacionadas con logística, transporte, comercio internacional, energía limpia y operaciones marítimas.


Omishakin dijo que este tipo de programas es esencial para evitar que los trabajadores capacitados tengan que salir del Condado de Ventura para encontrar oportunidades profesionales.


“La meta no es preparar a nuestros jóvenes para que se vayan. La meta es prepararlos para que puedan quedarse, trabajar, crecer y construir una vida aquí”, aseguró el Secretario.


Precisamente el programa SPEED forma parte de ese esfuerzo de formación laboral.


La iniciativa busca conectar a residentes locales con capacitación, empleos y oportunidades de desarrollo dentro de la industria portuaria y sectores relacionados.


Hodge describió al Puerto de Hueneme como “grande financieramente, pequeño físicamente, pero con un impacto muy positivo y significativo en la comunidad”.


La frase resume la identidad particular del Puerto, que ocupa una superficie relativamente pequeña en comparación con otros grandes complejos marítimos de California, pero maneja productos y mercancías con una relevancia considerable para la economía regional.


Y es que el Puerto de Hueneme importa automóviles, productos agrícolas, maquinaria, carga refrigerada y otros bienes que llegan o salen de California.


Su ubicación estratégica lo convierte en una pieza importante de la cadena de suministro, especialmente para empresas que dependen de conexiones rápidas con mercados internacionales y regionales.


Como parte de las inversiones anunciadas para el Puerto de Hueneme, autoridades portuarias mostraron avances en un proyecto de ampliación de infraestructura marítima valuado en $6.25 millones, enfocado en aumentar la capacidad de atraque, mejorar la seguridad de las embarcaciones y agilizar el movimiento de carga.


La obra se desarrolla en la estación de puente y atraque del puerto y permitirá incrementar la capacidad comercial en casi 18%, además de respaldar el movimiento de aproximadamente 20,000 TEU, una medida utilizada en el transporte marítimo de contenedores.


El proyecto incluye trabajos para permitir calados más profundos, reducir el riesgo de que los barcos encallen y disminuir el tiempo que algunas embarcaciones deben esperar ancladas hasta contar con condiciones de marea adecuadas.


También contempla la renovación de sistemas de amarre a lo largo del frente marítimo.


Las obras tienen además un componente ambiental, ya que parte de la iniciativa considera el aporte de arena a playas y medidas de protección de la línea costera.


La inversión inicial permitió obtener otros $5 millones de la Administración de Desarrollo Económico de Estados Unidos, recursos que ayudarán a continuar el desarrollo integral del Puerto.


Y es que durante la ceremonia, los oradores también destacaron la importancia de mantener una relación estrecha con ciudades, agencias públicas, escuelas, empresas, trabajadores y residentes.


Hodge citó la frase de Abraham Lincoln sobre un gobierno “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, y dijo que esa idea debe guiar las decisiones de una institución pública.


Decas también señaló que los estudios de viabilidad para esta fase comenzaron en 1999, reflejo de la complejidad técnica, ambiental y regulatoria de los proyectos marítimos.


Actualmente, cuadrillas de construcción instalan tablestacas, una fase clave para asegurar la estructura que sostendrá embarcaciones de mayor tamaño y mayores operaciones de carga.


El proyecto utiliza un Acuerdo Laboral de Proyecto, requisito para obras públicas superiores a $250,000, con el objetivo de generar empleos locales y mantener estándares laborales durante la construcción.


Mientras avanzan los trabajos en la terminal sur, el Puerto ya impulsa los procesos ambientales y de ingeniería para una futura terminal norte.


Las autoridades portuarias estiman que la actual fase de construcción concluirá a finales de otoño o principios de invierno.