Qué implica la subida de tasas de la Reserva Federal para los prestatarios y ahorradores

​Por El Latino Newsroom

La medida busca contener la inflación, la cual se mantiene por encima de la meta del dos por ciento fijada por el banco central de Estados Unidos.

​La decisión de la entidad monetaria tendrá un impacto diferenciado sobre las finanzas personales de los ciudadanos.

La velocidad de los ajustes dependerá del tipo de producto bancario y de la institución financiera con la que se opere.

Mientras los bancos de mayor tamaño tienden a ajustar con mayor rapidez las tasas que cobran a los prestatarios y con mayor lentitud las que pagan a los ahorradores, los bancos pequeños y las plataformas digitales suelen ofrecer mejores rendimientos para atraer depósitos.

​Para quienes mantienen compromisos financieros a tasa fija, como un certificado de depósito vigente, una hipoteca tradicional o un préstamo automotriz ya otorgado, la decisión del banco central no generará modificaciones.

Sin embargo, quienes busquen contratar nuevos créditos o mantener inversiones a tipo variable experimentarán variaciones en los próximos meses.

​Las alternativas de inversión a corto y mediano plazo presentan rendimientos más competitivos tras la resolución del Comité.

Las cuentas de ahorro tradicionales en entidades bancarias físicas continúan ofreciendo retornos mínimos, pero las opciones en línea ofrecen tasas porcentuales anuales variables superiores al cuatro por ciento.

​Los certificados de depósito ofrecidos por instituciones aseguradas por la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) también reflejan un comportamiento al alza.

Asimismo, las letras y pagarés del Tesoro estadounidense, cuyos rendimientos están exentos de impuestos estatales y locales sobre la renta, representan una opción de riesgo mínimo para los inversionistas que buscan rentabilidad predecible.

​Los fondos mutuos del mercado monetario, que invierten prioritariamente en deuda pública a corto plazo y certificados bancarios, reaccionarán de manera paulatina a los movimientos de los bonos.

Especialistas del sector estiman que los rendimientos de estos instrumentos se ajustarán en un plazo de una a dos semanas tras la medida ejecutada por la entidad financiera.

​Patrick Ryan, presidente y director ejecutivo de First Bank, señaló que las instituciones compiten por captar depósitos mediante incrementos en las tasas de los certificados, debido a que el cliente promedio de este tipo de producto es «más sensible a las tasas».

​En el ámbito de las obligaciones financieras, un incremento en la tasa de referencia implica una mayor carga de intereses para los usuarios de crédito variable.

Las tarjetas de crédito, cuya tasa promedio se ubica cerca del 20 por ciento, experimentarán ajustes al alza en los saldos pendientes en un periodo de uno a dos meses.

​Por su parte, los créditos hipotecarios y los préstamos automotrices responden con mayor precisión a la evolución del rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años que a la tasa directa de la Reserva Federal.

Aunque las tasas de interés para la compra de vivienda se mantienen elevadas, las oscilaciones en el mercado de bonos posterior a la reunión del organismo regulador podrían estabilizar el costo de los préstamos hipotecarios a tipo fijo.

​En cuanto al financiamiento de vehículos, los analistas sugieren a los compradores comparar ofertas de distintas entidades antes de firmar un contrato.

A pesar de los incrementos en el costo general del crédito, algunas empresas automotrices continúan ofreciendo tasas promocionales reducidas con el propósito de acelerar la salida de sus inventarios.

​La evolución de las tasas de interés en los próximos meses estará condicionada por los informes de inflación y el comportamiento del mercado laboral.

El Comité de la Reserva Federal mantiene abierta la posibilidad de realizar ajustes adicionales si los indicadores macroeconómicos no muestran un descenso sostenido hacia las metas oficiales.