Sube a 589 la cifra de muertos por los devastadores sismos en Venezuela; miles siguen desaparecidos


Por El Latino Newsroom


La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, dio a conocer el nuevo balance durante una conferencia de prensa realizada junto a funcionarios del gobierno y mandos militares, en la que recibió a brigadas de rescate procedentes de distintos países.


Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron la noche del miércoles y provocaron una de las peores tragedias naturales registradas en el país en décadas. El estado costero de La Guaira, ubicado al norte de Caracas, fue el más afectado por el desastre, con barrios enteros reducidos a escombros, carreteras dañadas y miles de personas sin vivienda.


En las zonas más golpeadas, rescatistas y voluntarios trabajan sin descanso removiendo toneladas de concreto con maquinaria pesada y herramientas manuales en busca de sobrevivientes.


En numerosos sectores, los propios vecinos comenzaron las labores de rescate antes de la llegada de los equipos especializados, utilizando palas, barras metálicas e incluso sus propias manos para intentar localizar a familiares y amigos atrapados.


Las autoridades advirtieron que el número de fallecidos podría aumentar significativamente durante las próximas horas debido a que todavía existen miles de personas cuyo paradero se desconoce.


Los hospitales de Caracas, La Guaira y otras ciudades cercanas continúan recibiendo pacientes con fracturas, traumatismos y otras lesiones provocadas por el derrumbe de edificios y viviendas.


La región costera de La Guaira sufrió algunos de los daños estructurales más severos.
Edificios residenciales, escuelas, hospitales y comercios colapsaron parcial o totalmente debido a la fuerza de los movimientos telúricos.


Además, el principal aeropuerto internacional del país permanece cerrado luego de registrar daños en parte de su infraestructura, complicando el ingreso de ayuda humanitaria y el traslado de personal especializado.


Las interrupciones en carreteras también dificultan la distribución de alimentos, agua potable, medicamentos y combustible hacia las comunidades afectadas.


Diversos países comenzaron a enviar brigadas especializadas en rescate urbano, personal médico y equipos para la búsqueda de personas atrapadas bajo los escombros.


Las autoridades venezolanas informaron que continúan coordinando la recepción de asistencia internacional mientras intentan restablecer servicios esenciales como electricidad, telecomunicaciones y suministro de agua.


Organismos humanitarios también comenzaron la instalación de refugios temporales para miles de familias que perdieron sus viviendas o que permanecen fuera de ellas por temor a nuevos derrumbes.


La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estimó que hasta 6,76 millones de personas podrían verse afectadas por las consecuencias del terremoto en Venezuela.


Solo en Caracas, alrededor de 2 millones de habitantes enfrentan interrupciones en servicios básicos, daños estructurales o dificultades para regresar a sus hogares.


Por su parte, Loyce Pace, directora regional para las Américas de la Cruz Roja Internacional, afirmó que muchas familias permanecen profundamente afectadas emocionalmente.


«La gente todavía está aterrorizada de volver a entrar a lo que eran sus hogares», señaló la funcionaria al describir el impacto psicológico que ha dejado la catástrofe.


La televisión estatal venezolana difundió imágenes de varios rescates ocurridos durante las últimas horas.


Entre ellos destacó el de una mujer que permanecía atrapada bajo una enorme losa de concreto, de la que únicamente sobresalía uno de sus pies. Tras varias horas de trabajo, los equipos lograron extraerla con vida.


También fueron rescatados numerosos niños y adultos mayores cubiertos de polvo y con múltiples heridas mientras eran trasladados de inmediato hacia centros hospitalarios.
Sin embargo, en varias localidades alejadas de Caracas, residentes denunciaron que durante las primeras horas posteriores al terremoto prácticamente no existía presencia de equipos oficiales de rescate, por lo que los propios habitantes iniciaron las tareas de búsqueda.


Especialistas continúan monitoreando la actividad sísmica ante la posibilidad de nuevas réplicas que puedan comprometer edificios ya debilitados.


Las autoridades mantienen restringido el acceso a numerosas estructuras consideradas inseguras mientras ingenieros realizan inspecciones para determinar cuáles podrán ser reparadas y cuáles deberán demolerse.


La población también ha sido llamada a mantenerse alerta y seguir únicamente la información difundida por organismos oficiales de protección civil.


Los terremotos han provocado una enorme movilización ciudadana dentro y fuera del país.


Miles de venezolanos residentes en el extranjero continúan intentando localizar a familiares mediante redes sociales, listas de hospitales y centros de evacuación.
Mientras tanto, los organismos de emergencia enfrentan una carrera contra el tiempo para encontrar sobrevivientes entre los escombros antes de que disminuyan las posibilidades de rescate.


Con cientos de fallecidos, miles de heridos y una cifra aún desconocida de desaparecidos, Venezuela enfrenta ahora una extensa operación humanitaria que podría prolongarse durante semanas.