Muere el exboxeador puertorriqueño Prichard Colón tras una batalla de 11 años contra secuelas neurológicas

​Por El Latino Newsroom

​La triste noticia fue divulgada por su padre a través de un mensaje público cargado de emotividad.

​La partida del deportista generó de inmediato multitudinarias muestras de dolor y homenajes de las principales entidades del boxeo internacional. El Consejo Mundial de Boxeo (WBC) rememoró a Colón como “un verdadero guerrero cuya fuerza, coraje y espíritu de lucha inspiraron a personas alrededor del mundo”, mientras que la Organización Mundial de Boxeo (WBO) resaltó que “su coraje, fuerza y espíritu combativo trascendieron el ring”, transformando su recuperación en un testimonio de resiliencia familiar.

​El fatídico suceso se remonta al 17 de octubre de 2015 en el EagleBank Arena de Fairfax, Virginia. En esa fecha, el prometedor peleador invicto enfrentó al estadounidense Terrel Williams en un combate pactado dentro de la categoría supermediana. Colón, conocido popularmente como “Digget”, arrastraba un vertiginoso ascenso en la disciplina tras una fructífera etapa amateur y más de dos años de actividad ininterrumpida en el campo profesional.

​A lo largo del combate, el púgil boricua llevó ventaja en las tarjetas iniciales, pero comenzó a quejarse repetidamente ante el árbitro Joe Cooper por los reiterados impactos recibidos en la zona posterior de la cabeza, infracción conocida reglamentariamente como “golpe de conejo” (rabbit punch). A pesar de los reclamos, el juez principal demoró en intervenir hasta el séptimo asalto, cuando descontó un punto a Williams.

​La pelea culminó en el noveno asalto tras dos caídas de Colón. Exhausto y desorientado, la esquina del puertorriqueño optó por retirarle los guantes antes del décimo asalto, provocando su descalificación automática por abandonar el combate.

​Al regresar a los vestidores, el boxeador manifestó mareos, náuseas y pérdida del conocimiento. Tras ser trasladado de urgencia a un centro médico en Georgia, los especialistas diagnosticaron un hematoma subdural masivo que requirió una intervención quirúrgica neuroquirúrgica inmediata. Colón permaneció en coma durante más de 200 días y despertó con daños cerebrales irreversibles que le impidieron volver a caminar o hablar de forma independiente. Desde entonces, permaneció bajo el cuidado incondicional de su madre, Nieves Meléndez.

​Tras la tragedia, la familia Colón emprendió acciones legales por negligencia contra el médico del evento, Richard Ashby, y las promotoras Headbanger’s Promotions y DiBella Entertainment, argumentando que no se detuvo la contienda a tiempo para garantizar la integridad del atleta. Aunque las autoridades del estado de Virginia concluyeron una investigación administrativa que no halló faltas reglamentarias en la conducción de la velada, el caso desencadenó un debate ético e institucional sobre la seguridad en el deporte de contacto.

​En respuesta al trágico desenlace, el Consejo Mundial de Boxeo nombró a Prichard Colón como campeón honorario, otorgándole el cinturón verde y dorado. Adicionalmente, el organismo rector promulgó en 2016 la denominada “Regla Prichard Colón”.

​Esta normativa penaliza severamente los golpes intencionales en la nuca y faculta a los árbitros a descalificar de inmediato a cualquier peleador que incurra en dicha falta. La regla busca evitar incidentes similares y proteger la salud de las futuras generaciones de púgiles a nivel global.