Por El Latino News Room
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este lunes una nueva serie de advertencias dirigidas a las autoridades de Omán, en respuesta al sorpresivo anuncio del gobierno iraní sobre la consolidación de un plan conjunto para regular la navegación comercial a través del estratégico estrecho de Ormuz.
El movimiento diplomático entre Teherán y Mascate busca reactivar el tránsito marítimo en una de las rutas petroleras más críticas del planeta, interrumpida desde finales de febrero tras la escalada bélica en la región.
La tensión entre Washington y Teherán alcanza un punto decisivo al coincidir el anuncio con el vencimiento del plazo formal de negociación de 60 días establecido para explorar una salida pacífica al conflicto. A pesar del término de la ventana negociadora, ninguna de las dos potencias ha confirmado una extensión del periodo de conversaciones, manteniendo un ambiente de incertidumbre militar y económica mientras ambas partes mantienen posturas distantes respecto a los términos de un eventual cese de hostilidades.
Avances de la hoja de ruta marítima entre Teherán y Mascate
Durante una conferencia de prensa ofrecida en Teherán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, confirmó que las conversaciones con el Sultanato de Omán han logrado avances significativos en la formulación de una declaración conjunta para regular la navegación. De acuerdo con el diplomático, el diálogo bilateral ha permitido establecer los pilares operativos para el paso de buques mercantes por las aguas compartidas entre ambas naciones.
“Se ha alcanzado un entendimiento respecto al mapa de la ruta de tránsito”, declaró Baghaei ante los medios de comunicación en la capital iraní, al subrayar que las delegaciones diplomáticas de ambos gobiernos continúan trabajando activamente para ultimar los detalles técnicos y operativos de la declaración final.
Aunque las autoridades iraníes evitaron profundizar en los aspectos específicos del plan de navegación, trascendió que la propuesta técnica contempla un esquema de circulación de doble vía. Bajo este modelo provisional, las embarcaciones comerciales ingresarían al Golfo Pérsico por un carril marítimo bajo supervisión iraní y saldrían por una franja adyacente al territorio omaní. Además, se conoció que el acuerdo temporal estipula que los buques podrán transitar libremente sin la imposición de tarifas, peajes ni cobros administrativos durante la fase de reactivación.
Consecuencias de la crisis energética y postura de la Casa Blanca
La reapertura y garantía de seguridad en el estrecho de Ormuz representa la exigencia prioritaria de la Casa Blanca para considerar un eventual levantamiento del bloqueo naval aplicado contra las instalaciones portuarias de Irán. La vía marítima permanece cerrada de facto desde el 28 de febrero de 2026, fecha en que las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel iniciaron una serie de ataques militares contra objetivos estratégicos en suelo iraní, desencadenando una parálisis inmediata en el comercio de energéticos.
Antes del estallido del conflicto armado, por esta angosta franja de agua transitaba cerca del 20 por ciento del suministro global de petróleo crudo, por lo que su parálisis ha generado una notable volatilidad en los mercados internacionales de combustibles. La administración estadounidense ha reiterado que cualquier entendimiento bilateral sobre el estrecho debe alinearse con sus exigencias de seguridad regional y garantizar el libre flujo del comercio marítimo sin restricciones por parte del gobierno iraní.
Analistas internacionales coinciden en que la iniciativa mediada por Omán constituye una prueba de fuego para la diplomacia multilateral en Medio Oriente, en un momento en que las partes involucradas intentan balancear la disuasión militar con la urgente necesidad de estabilizar las cadenas globales de suministros energéticos.
