Becerra y Hilton se enfrentan en un tenso debate por la gobernación de California marcado por el «factor Trump» y el costo de vida

​Por El Latino Newsroom

​El encuentro expuso las profundas diferencias ideológicas y de gestión entre ambos candidatos para dirigir el estado más poblado de la nación, habitado por casi el 12 % de la población estadounidense y afectado por desafíos de escala nacional como el alto costo de la vivienda, la crisis de personas sin hogar, la regulación de la inteligencia artificial en Silicon Valley y la preservación de la industria cinematográfica en Hollywood.

​Desde el inicio de la discusión, Becerra centró su estrategia en vincular de forma constante las propuestas de su rival con las políticas del presidente Donald Trump. «Terminarán con resultados tipo Trump si siguen el plan de Steve Hilton», advirtió el aspirante demócrata al cuestionar los recortes fiscales y las posturas de su oponente.

​Por su parte, Hilton buscó distanciarse de la figura del mandatario republicano al tiempo que atribuyó el encarecimiento de la vida y el deterioro urbano al dominio político absoluto que el Partido Demócrata ha mantenido sobre el gobierno estatal en Sacramento durante las últimas décadas. «Lo único que usted ofrece es más de lo mismo, respaldado por la misma maquinaria corrupta de Sacramento», replicó el estratega británico.

​El debate alcanzó sus puntos más álgidos al abordar la economía y el costo de vida. Hilton presentó un plan que contempla la eliminación del impuesto estatal sobre la renta para los californianos que perciban ingresos inferiores a los 150.000 dólares anuales, complementado con una tasa fija del 8 % para ingresos superiores, además de fijar un tope de 50.000 dólares a las tasas gubernamentales para la construcción de viviendas.

​Becerra descalificó la propuesta económica de su contendiente argumentando que «las cuentas no cuadran» y acusó que la medida terminaría por beneficiar desproporcionadamente a los sectores más adaudalados del estado, debilitando las finanzas públicas. Asimismo, el candidato demócrata defendió su historial como exfiscal general de California, destacando sus acciones legales pasadas para exigir el cumplimiento de las normativas de vivienda asequible en las municipalidades.

​La regulación de la inteligencia artificial (IA), un sector estratégico con sede en Silicon Valley, generó otro contrapunto central. Mientras Hilton abogó por frenar de inmediato el uso de herramientas de IA en las escuelas y enfatizó en retener los empleos dentro del estado, esquivó definir una postura clara sobre las políticas de autorregulación promovidas por la Casa Blanca, lo que abrió la puerta para que Becerra volviera a arremeter contra él: «Si se escucha con atención, se puede percibir a Donald Trump en esa respuesta de Steve Hilton», aseveró Becerra, señalando que su rival carece de interés por regular a las grandes tecnológicas.

​En el ámbito de la industria del entretenimiento, ambos candidatos coincidieron en la urgencia de proteger a Hollywood frente a la competencia de otros estados que ofrecen exenciones fiscales agresivas. Becerra prometió incentivos gubernamentales bajo el criterio estricto de que por cada dólar otorgado en crédito fiscal se recupere una cifra superior, mientras que Hilton achacó la fuga de producciones cinematográficas a las políticas del partido de gobierno.

​Las tácticas observadas durante la transmisión reflejan el escenario que marcan las encuestas electorales, en las cuales Becerra mantiene una ventaja considerable. Esta posición le ha permitido adoptar un enfoque cauteloso, reservado y de baja exposición en medios, en marcado contraste con la campaña agresiva emprendida por Hilton, quien ha recurrido a videos en redes sociales, podcasts progresistas y propuestas de gran impacto para captar a votantes independientes y demócratas desencantados.

​Durante el bloque de ataques directos, Hilton cuestionó con dureza el desempeño de Becerra durante su paso por la administración federal de Joe Biden, en particular la gestión del Departamento de Salud y Servicios Humanos ante el flujo de menores migrantes no acompañados en la frontera sur y las directrices de bioseguridad emitidas durante la pandemia. Hilton citó incluso filtraciones sobre duras descalificaciones que excolaboradores de la Casa Blanca habrían dirigido contra Becerra.

​Ante las críticas por su trayectoria burocrática en Washington, el candidato demócrata desestimó los señalamientos personales y defendió su legado de servicio público como congresista, fiscal estatal y secretario del gabinete federal.

​Con el único debate televisado concluido, ambos aspirantes entran en el tramo final de la contienda con miras a definir el rumbo político, social y económico del estado en las urnas.