Por El Latino Newsroom
En un dramático giro tras la jornada electoral en Brasil, el senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, abandonó el país con destino a Argentina para posteriormente viajar hacia Ecuador y Estados Unidos junto con su esposa y sus dos hijas.
La repentina salida ocurrió apenas horas después de que el Supremo Tribunal Federal le ordenara entregar sus pasaportes en el marco de una investigación criminal en su contra, y un día después de ser derrotado en las urnas por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La autoridad migratoria de Argentina confirmó formalmente que el excandidato presidencial, su esposa Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro y sus hijas Carolina y Luiza ingresaron a territorio argentino a las 10:50 de la noche del martes. El cruce familiar se registró a través del Puente Internacional Tancredo Neves, el principal puesto fronterizo que conecta la zona sur de Brasil con la provincia nororiental argentina de Misiones.
Según la información divulgada por el organismo migratorio argentino en sus redes sociales, «quienes lo hicieron contaban con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país». La precisión oficial dejó en claro que al momento del control fronterizo no pesaba ninguna alerta internacional ni prohibición judicial de salida de alcance transfronterizo sobre el legislador o sus familiares.
Apenas 40 minutos después de completar los trámites migratorios, a las 11:30 de la noche, la familia Bolsonaro abordó un vuelo chárter privado operado por la empresa Baires Fly S.A. El plan de vuelo presentado ante las autoridades aeronáuticas establecía como primera escala técnica la ciudad de Guayaquil, Ecuador, desde donde la aeronave continuó su ruta planificada hacia el norte del continente.
La huida del senador se concretó un día después de que se diera a conocer que tanto él como su núcleo familiar directo obtuvieron visas de ingreso a Estados Unidos emitidas por el gobierno estadounidense. Diversas fuentes cercanas a la operación señalaron que la intención final del grupo es radicarse temporalmente en el estado de Florida.
Salida de Brasil genera tensión diplomática y desafío judicial
La sorpresiva maniobra del hijo del expresidente brasileño se dio en medio de una creciente presión de las autoridades judiciales de su país. El Supremo Tribunal Federal de Brasil mantiene abierta una investigación penal formal contra el senador de 45 años por los presuntos delitos de corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal, dividida en al menos dos expedientes judiciales independientes.
Dentro de las medidas cautelares impuestas por la alta corte de Brasilia, se le había fijado como plazo límite el mediodía del martes para hacer entrega efectiva de sus pasaportes ordinario y diplomático. Aunque no se ha confirmado oficialmente si el legislador acató la resolución judicial dentro del plazo establecido, aliados políticos de Bolsonaro revelaron posteriormente que el senador también cuenta con la ciudadanía y un pasaporte de Italia, lo que le habría facilitado los desplazamientos internacionales.
Analistas internacionales advierten que la travesía de Bolsonaro a través de suelo argentino amenaza con desencadenar un severo altercado diplomático entre Brasilia y Buenos Aires. El trayecto contó con la facilitación implícita de la administración del presidente argentino Javier Milei, un abierto aliado político de la familia Bolsonaro y de la administración republicana en Washington, quien incluso viajó personalmente a Brasil durante la campaña para apoyar la candidatura del senador.
La complicidad o tolerancia del gobierno argentino frente al paso del candidato derrotado introduce un elemento de alta tensión en las relaciones bilaterales de América del Sur, justo en el momento en que el mandatario electo Luiz Inácio Lula da Silva se dispone a consolidar su nuevo mandato presidencial.
Por su parte, la plataforma global de rastreo aeronáutico FlightRadar24 reportó que una aeronave privada cuya descripción y matrícula coinciden plenamente con el chárter abordado por la familia Bolsonaro aterrizó en el aeropuerto de Guayaquil aproximadamente a las 4:00 de la mañana. Tras una breve escala técnica de aprovisionamiento, la nave despegó minutos más tarde con rumbo al Aeropuerto Ejecutivo Opa-locka, ubicado en las inmediaciones de Miami, Florida.
Reacción oficial de Lula da Silva frente al escape
La noticia de la partida del excandidato causó un inmediato impacto político en Brasilia. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva se pronunció sobre los acontecimientos durante un encuentro con simpatizantes congregados en las afueras de la residencia presidencial, al margen de las celebraciones por su cumpleaños número 81.
El mandatario brasileño reconoció no contar con reportes detallados del trayecto en tiempo real al momento del anuncio, pero confirmó de forma categórica que el legislador había dejado la nación. En sus declaraciones a la prensa y a sus seguidores, el jefe de Estado lamentó la determinación tomada por su oponente político tras el escrutinio electoral.
“Lamento que haya salido de Brasil, porque podría haberse quedado y demostrar que las acusaciones no son ciertas”, manifestó Lula ante la multitud congregada en la capital. “Este acto de irse de Brasil es vergonzoso”, enfatizó el presidente electo, subrayando que la huida debilita la postura de la defensa de Bolsonaro ante las investigaciones judiciales en curso por corrupción y lavado de dinero.
La partida de Bolsonaro de territorio brasileño deja un escenario de incertidumbre sobre el avance de los procesos en el Supremo Tribunal Federal. Los magistrados deberán determinar en las próximas horas si emiten una orden de captura internacional a través de Interpol o si solicitan formalmente la extradición del senador a las autoridades de Estados Unidos en cuanto se confirme su presencia en Miami.
El desenlace de esta crisis política y judicial marca un convulso capítulo tras los comicios en Brasil, salpicando la política regional e involucrando directamente las relaciones diplomáticas entre Brasilia, Buenos Aires y Washington en el arranque de la nueva etapa gubernamental brasileña.
