“Mank”: La obra de arte de David Fincher

Geoffrey Cowper es oriundo de Barcelona, graduado en Producción Cinematográfica de Barcelona y director de varios films, que ha presentado en numerosos festivales de cine.

Hace más de 25 años un joven director nacido en Denver y que se crió en California irrumpió en la escena cinematográfica firmando la tercera entrega de una de las sagas más importantes de la ciencia ficción: “Alien”. “Alien 3”.

Si bien no fue especialmente aclamada por el público, ni apreciada por la crítica, dejó muy claro que detrás había un director como la copa de un pino, y ese director era David Fincher, uno de los mejores directores de cine en activo, y uno de los más influyentes.

En su haber tiene varios auténticos éxitos de taquilla y films de culto como “Se7en”, “Fight Club”, “Zodiac”, “The Social Network”, o la reciente “Perdida”, la última que hizo antes de firmar un contrato de exclusividad con NETFLIX, plataforma para la que ha dirigidos múltiples episodios de las fantásticas “House of Cards” y “Mindhunter”.

Fincher completa con “Mank” un viejo guion de su padre, Jack Fincher (quien falleció en 2003 a los 72 años) haciendo un maravilloso homenaje al proceso de creación.

David intentó llevar a cabo el proyecto de cómo Herman J. Mankiewicz escribió “Ciudadano Kane”, pero después de haber hecho “The Game” el proyecto se atascó, ya que el estudio no quería hacer una película en blanco y negro.

Más de 20 años más tarde, Fincher ha podido estrenar en salas y ahora mundialmente, gracias a NETFLIX, “Mank” un film libre y muy especial, que, aún siendo un drama, tiene brillantes matices cómicos y apuesta por el noir en un espectacular blanco y negro.

El film cuenta con un Gary Oldman en estado de gracia que interpreta a la perfección a ‘Mank’, sosteniendo la película en el que quizás sea el papel de su vida en este proyecto tremendamente personal y con una impecable puesta en escena.

La cinta cuenta con una original estructura narrativa en la que a través de flashbacks recuerda su larga experiencia profesional y personal en el Hollywood dorado de los años 30, en el que el proceso de escritura del guion de “American”, lo que eventualmente será “Ciudadano Kane”.

Precisamente, y según la crítica especializada la mejor película de la historia del cine como lo es “Citizen Kane”, parte de personajes y hechos reales aunque los mezcla con elementos ficticios o exagerados en favor de que la ficción sea aún más interesante e intensa.

“Mank” es una especie de fusión entre “Roma” de Alfonso Cuarón y “Once Upon Time in Hollywood” de Quentin Tarantino.

Haciendo un gran retrato en un precioso blanco y negro con una luz maravillosa, deleitando al espectador más cinéfilo con infinidad de rimas visuales con “Ciudadano Kane”, creando un precioso diálogo entre las dos películas, y haciendo un extraordinario y meticuloso trabajo de dirección para emular las películas de los años 30 y 40 de Hollywood.

Sólo que esta vez en lugar de estar del lado de los actores como hizo Tarantino, estamos del lado de los magnates y su relación con los guionistas, en concreto con ‘Mank’, quien debe escribir el que será el mejor guion de su carrera en nada menos que 60 días.

Semejante logro lo debe realizar encerrado en una habitación de hotel con la ayuda de Rita Alexander (Lily Collins), quien transcribía todo lo que le dictaba, intentando evitar a la vez que no sea víctima de sí mismo y se pierda con el alcohol debido a su adicción.

El guion está repleto de elocuentes diálogos con múltiples personajes en todo tipo de espacios: fiestas privadas, sets de rodaje o los despachos de los ejecutivos de los estudios de la MGM.

Es ahí donde “Mank” retrata a la perfección la fascinación de Fincher con hacer cine en el sistema de estudios.

Aunque Louis B. Mayer (Arliss Howard) no salga especialmente bien parado, pero sí tenga algunas de las escenas más icónicas y dramáticas del film, haciendo una crítica de cómo estos mega empresarios abusaban de su poder a nivel político y social, a punto de que estallase la segunda Guerra Mundial y con el auge del partido nazi en Europa.

En definitiva, ‘Mank’ es una gran película, fascinante y muy inteligente, con personajes apasionantes llenos de capas, como el de William Randolph Hearst (un espectacular Charles Dance), el de Marion Davies (una estupenda Amanda Seyfried a quien Fincher hizo repetir una escena 200 veces para que saliera perfecta) o el mismísimo Orson Welles (a quien ha clavado Tom Burke).

Como diría ‘Mank’, no puedes capturar la vida entera de una persona en dos horas, todo lo que puedes esperar es poder dejar la impresión de una.

Y esto es exactamente lo que David Fincher ha conseguido en este increíble viaje al pasado que sin duda será una de las fuertes candidatas a lograr el mayor número de nominaciones en los Oscars del año que viene.

Ojalá supere a “Ciudadano Kane”, o por lo menos pueda llevarse tal y como hizo la de Welles el mejor guion original, en este caso en vez de a ‘Mank’ y a ‘Welles’ a ‘Fincher’.

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