“NAZA” sacude a Israel tras ser premiado en el Festival de Cine de Venecia

Por El Latino Newsroom
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El documental israelí “NAZA” pasó de los aplausos del Festival de Cine de Venecia a convertirse en el centro de una intensa controversia en Israel, después de recibir el Premio Especial del Jurado por una producción que examina las muertes de civiles palestinos durante la guerra en Gaza.

Dirigida por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, la película fue realizada durante tres años bajo estrictas medidas de confidencialidad.

Parte de las entrevistas fueron grabadas durante la noche en azoteas de Tel Aviv y reúnen los testimonios de 24 integrantes o exintegrantes del aparato militar israelí, entre ellos soldados y oficiales de inteligencia.

Los entrevistados describen operaciones militares en Gaza y sostienen que Israel ha empleado inteligencia artificial para identificar posibles objetivos vinculados con Hamás, aun en circunstancias en las que se anticipaban víctimas civiles.

Las Fuerzas Armadas de Israel han reconocido el uso de inteligencia artificial como herramienta para identificar objetivos, pero aseguran que la decisión final antes de realizar un ataque corresponde a una persona.

El título del documental procede de un acrónimo utilizado por las fuerzas israelíes para referirse a daños colaterales.

La película obtuvo el Premio Especial del Jurado durante la 83.ª edición del Festival de Cine de Venecia, donde Abraham y Szor recibieron el reconocimiento durante la ceremonia de clausura del 12 de septiembre.

La presentación fue recibida con una ovación de pie de unos 25 minutos.

El reconocimiento internacional, sin embargo, estuvo acompañado casi inmediatamente por fuertes críticas dentro de Israel.

Así, el primer ministro Benjamin Netanyahu acusó a los responsables de “NAZA” de incitación y antisemitismo, mientras que el Ministro de Cultura, Miki Zohar, pidió retirar la ciudadanía israelí a Abraham y Szor.

Por su parte, el Jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, solicitó a fiscales militares investigar posibles filtraciones relacionadas con los testimonios utilizados en la producción.

Además varios de los funcionarios y dirigentes políticos que criticaron públicamente la película reconocieron que no la habían visto.

Los realizadores han defendido su trabajo y el proceso utilizado para verificar los testimonios.

“Muchos soldados me dijeron que habían estado esperando una oportunidad para hablar de esto”, declaró Abraham durante una entrevista con el periodista israelí Raviv Drucker, de Channel 13.

“NAZA” representa una nueva colaboración entre Abraham y Szor después de “No Other Land”, documental ganador del Oscar en 2025 que siguió a comunidades palestinas de una zona de Cisjordania ocupada mientras enfrentaban demoliciones de viviendas por parte de fuerzas israelíes y ataques de colonos israelíes.

La nueva producción también cuenta con la participación de Jonathan Glazer, director de “The Zone of Interest”, ganadora del Oscar a mejor película internacional en 2024, y fue coproducida por The Guardian.

La controversia alrededor de “NAZA” se produce mientras las perspectivas sobre la guerra continúan profundamente divididas.

En Israel, gran parte de la población ha considerado la ofensiva una respuesta al ataque encabezado por Hamás el 7 de octubre de 2023, cuando unas 1,200 personas murieron y 251 fueron tomadas como rehenes.

Internacionalmente, la conducción de la guerra por Israel ha provocado condenas y acusaciones de crímenes de guerra.

La oficina de Netanyahu rechazó las acusaciones presentadas en el documental y cuestionó las motivaciones de sus realizadores.

Abraham, por su parte, ha sostenido que la reacción contra la película ayuda a explicar por qué varios de quienes participaron en ella optaron por mantener su identidad en secreto.

Por ahora, el público general todavía no puede ver “NAZA”.

Los realizadores han señalado que buscarán acuerdos para distribuir el documental en Israel, Europa y Estados Unidos.

Así, después de su paso por Venecia, el siguiente capítulo para “NAZA” estará fuera del circuito de festivales: conseguir distribución y llevar al público una película que, incluso antes de su estreno comercial, ya abrió una de las discusiones cinematográficas y políticas más intensas en Israel.