Secuestran a cuatro soldados salvadoreños en Haití; Bukele advierte duras represalias contra pandillas

​Por El Latino Newsroom

El incidente, ocurrido en medio de la crisis de violencia que asola al país caribeño, provocó una firme reacción de los gobiernos de Haití y El Salvador, elevando la tensión en el despliegue multinacional respaldado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

​De acuerdo con reportes oficiales, los militares salvadoreños fueron interceptados y retenidos tras acudir a comprar alimentos en un mercado local. Frente al hecho, el Gobierno haitiano declaró que la resolución del caso constituye «una absoluta prioridad» y confirmó la activación de reuniones de emergencia con el gabinete de seguridad y la Fuerza de Represión de las Bandas (FRB) para coordinar las operaciones de rescate.

​La Fuerza de Represión de las Bandas es un organismo aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU para colaborar con la Policía Nacional de Haití en el combate a las organizaciones criminales que han paralizado gran parte del territorio nacional. La estructura de la FRB está diseñada para albergar a más de 5.500 efectivos internacionales, entre personal militar, policial y civil, contando con la participación activa de contingentes de diversos países, entre ellos El Salvador.

​Tras el reporte del secuestro, las fuerzas de seguridad operacionales intensificaron los patrullajes y las labores de inteligencia en zonas estratégicas de la capital haitiana. «De frente a la gravedad de este acto, el Estado reafirma su autoridad y determinación. Las fuerzas de seguridad continúan sus operaciones para obtener la liberación de los soldados secuestrados y proteger vidas humanas», enfatizó el Gobierno de Haití mediante un comunicado.

​Por su parte, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, aclaró que los miembros secuestrados no desempeñaban funciones de combate directo, sino labores de apoyo técnico y logístico indispensables para la misión humanitaria.

​»Señores, los secuestrados no son combatientes. Son técnicos en el ámbito de la aviación que forman parte de nuestra misión en Haití, en el marco de una misión internacional», detalló el mandatario salvadoreño a través de un mensaje público. Bukele precisó que la delegación de su país está integrada principalmente por pilotos y personal técnico enfocado en labores de salvamento: «Nuestra misión solo cuenta con pilotos y personal técnico, cuyo trabajo principal es realizar evacuaciones médicas y salvar vidas, no hacer la guerra».

​El mandatario salvadoreño acompañó su pronunciamiento con advertencias directas dirigidas a las cúpulas de los grupos armados en Haití, condicionando las acciones futuras del contingente a la entrega inmediata y con vida del personal militar retenido.

​»Quiero que ustedes, jefes de pandillas, entiendan algo muy claramente: el ataque de hoy no es nada comparado con lo que está por venir si no liberan a los cuatro rehenes vivos», aseveró el presidente de El Salvador. En un tono enfático, añadió: «Y no tomen nuestras palabras como amenazas vacías. Ya hemos terminado con las pandillas en El Salvador, y podemos terminar con las de ustedes también».

​La situación de inseguridad en Haití se ha deteriorado de manera continua durante los últimos cinco años, intensificándose tras el magnicidio del presidente Jovenel Moïse en 2021. Las pandillas armadas han tomado el control de amplios sectores de Puerto Príncipe y sus alrededores, disputando el dominio territorial mediante secuestros, extorsiones y enfrentamientos con las fuerzas del orden. La extensión del mandato de la FRB por parte de la ONU busca contener la crisis, en un escenario donde las misiones de apoyo enfrentan ahora riesgos directos contra su personal operativo.