El jefe del Comando Central de EE. UU. visita el portaaviones USS Abraham Lincoln tras denuncias por desgaste de la tripulación

​Por El Latino Newsroom

Su presencia se produjo en medio de crecientes reportes sobre el deterioro en la calidad de vida y problemas de salud mental entre la tripulación debido a un despliegue extraordinariamente prolongado.

​El grupo de combate del portaaviones acumula más de 250 días ininterrumpidos en el mar sin escalas en puertos, marcando un hito operativo en la región. Durante este periodo, la embarcación ha desempeñado un rol central en las operaciones militares de la zona, incluyendo el bloqueo estratégico de puertos iraníes. Al dirigirse a los marineros e infantes de marina a bordo del navío, el almirante Cooper declaró que la historia registrará este despliegue como uno de los más intensos operativamente y trascendentales de la era moderna.

​El despliegue del USS Abraham Lincoln, que alberga a más de 5.000 efectivos, ha sobrepasado en más de un mes su programación inicial de siete meses. Esta extensión del servicio sin desembarco generó preocupación en el Pentágono y en el Congreso estadounidense debido a denuncias que señalan fatiga extrema, fallos de suministro, problemas en la calidad del agua e incidentes de salud mental entre la tripulación.

​Ante esta coyuntura, la Armada de EE. UU. dispuso el envío de equipos adicionales de consejeros de resiliencia y trabajadores sociales para reforzar la asistencia a bordo. Asimismo, las autoridades militares confirmaron que el portaaviones USS George Washington ya navega hacia la zona para concretar el relevo del Lincoln. Durante su recorrido de diez días por la región, el jefe del CENTCOM sostuvo además reuniones de alto nivel con mandos militares y líderes civiles en Baréin, Irak, Israel, Jordania, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

​De forma paralela a la presencia naval estadounidense en aguas del mar Arábigo, la tensión armada continúa escalando en otros frentes de la región. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron ataques aéreos en el sur del Líbano que dejaron al menos 11 muertos, señalando que las incursiones se dirigieron contra dos mandos operativos de la organización Hezbollah. Al mismo tiempo, una delegación diplomática del grupo Hamas arribó a El Cairo para sostener conversaciones directas con mediadores del gobierno egipcio, en un intento por destrabar un posible acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes en la Franja de Gaza.