ICE planea Centro para niñ@s migrantes en base contaminada


Defensores de inmigrantes y expertos ambientales advierten que el proyecto en England Airpark, en Luisiana, podría exponer a familias a químicos tóxicos conocidos como PFAS.


Por Agencias
redaccion@latinocc.com


El lugar, antes conocido como England Air Force Base y ahora llamado England Airpark, funciona actualmente como un complejo aeroportuario en Alexandria, Luisiana.


También se ha convertido en un punto importante para operaciones de deportación del gobierno federal, según reportes periodísticos y documentos revisados por el medio británico.


La propuesta contempla convertir barracas militares en una instalación de corto plazo para familias migrantes y menores no acompañad@s.


Según funcionari@s vinculados al proyecto, las personas permanecerían ahí entre tres y cinco días antes de ser deportadas.


Sin embargo, defensores de inmigrantes sostienen que ese plazo podría extenderse y que el supuesto carácter “voluntario” del programa de autodeportación es engañoso.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), dijo en un comunicado que “no tiene nuevos centros de detención que anunciar en este momento”.


El ICE y la Agencia de Protección Ambiental (EPA), no se han pronunciado públicamente al tema.


Registros oficiales indican que en el agua subterránea de England Airpark se han detectado niveles de PFAS de al menos 41 millones de partes por trillón.


Los límites federales para varios compuestos PFAS en el agua potable van de 4 a 10 partes por trillón, lo que significa que algunas mediciones en el antiguo complejo militar han sido cientos de miles de veces superiores a los estándares federales.
Los PFAS, conocidos como “químicos eternos”, son una familia de miles de sustancias usadas en productos resistentes al agua, manchas y calor.


Se les llama así porque no se degradan fácilmente en el ambiente y pueden acumularse en el cuerpo humano.


Diversos estudios los han vinculado con el cáncer, enfermedades renales, problemas hepáticos, alteraciones del sistema inmunológico, defectos congénitos y otras complicaciones.


Las bases militares y aeropuertos han sido focos comunes de contaminación por PFAS debido al uso histórico de espumas contra incendios.


El Departamento de Defensa ha iniciado procesos para retirar ese tipo de sustancias, luego de que la contaminación se extendiera en cientos de instalaciones militares del país.


Además de PFAS, el England Airpark también estaría contaminado con el TCE, compuestos orgánicos volátiles y posibles restos de asbesto en las barracas, según datos.


Aunque el sitio probablemente recibe agua potable desde otra fuente, defensores de salud pública advierten que los químicos también pueden encontrarse en el suelo y en el aire.


“Esto no debería usarse como vivienda. Necesitamos limpiar estos sitios mucho más rápido si vamos a poner a personas en riesgo”, indicó Jared Hayes, Analista Jefe de políticas del Environmental Working Group, organización que rastrea contaminación en instalaciones militares.


Hayes advirtió que l@s niñ@s son especialmente vulnerables porque sus cuerpos son más pequeños y están en desarrollo.


También señaló que el riesgo no se limita al agua potable, sino al polvo, el suelo y el aire, especialmente si los menores pasan tiempo al aire libre en zonas donde no se han hecho pruebas suficientes.


El sitio también ha tenido antiguos pozos de quema utilizados por el Ejército para incinerar municiones, basura, residuos humanos, desechos tóxicos, plásticos y otros materiales.


Ese tipo de prácticas ha sido asociado con contaminación ambiental en comunidades cercanas a instalaciones militares.


Frances Kelly, de Louisiana Advocates for Immigrants in Detention, recalcó que el agua potable del complejo proviene de Alexandria, pero agregó que no está claro públicamente hasta dónde se extiende la pluma de contaminación subterránea.
Kelly también señaló que los registros de propiedad restringen el uso del terreno a fines industriales, lo que genera dudas sobre por qué se estaría usando para alojar familias.


Un portavoz de England Airpark aseveró que la contaminación por PFAS no se encuentra en el área de las barracas, pero tampoco dijo si se han realizado pruebas de aire y suelo en esa zona.


El proyecto forma parte de una expansión de la infraestructura de detención migratoria bajo la administración de Donald Trump.


En marzo, se reportó que funcionari@s del aeropuerto y contratistas federales estaban cerca de finalizar contratos de arrendamiento y que la instalación podría estar operando en un plazo de 60 a 90 días.


El complejo de England Airpark ya alberga un centro de detención privado operado por Geo Group, una compañía que administra cárceles y centros migratorios.


Organizaciones de derechos civiles han denunciado en otros centros problemas de acceso legal, atención médica deficiente, condiciones de hacinamiento y abusos contra detenid@s.


Los defensores de inmigrantes aseguran que colocar a niños y familias en un sitio con historial de contaminación ambiental añade otro nivel de riesgo a un sistema de detención que ya ha sido cuestionado. En enero, PBS NewsHour reportó denuncias de familias migrantes sobre comida contaminada, acceso limitado a agua limpia y atención médica inadecuada en custodia de ICE.


Por ahora, no está claro si organizaciones legales podrán detener el proyecto en tribunales. Activistas locales y defensores de inmigrantes dijeron que continuarán presionando para impedir que familias y niños sean alojados en una instalación que, según ellos, no cumple condiciones seguras para uso residencial.