Estados Unidos conmemora el 25 aniversario del 11-S entre el dolor, el legado y la memoria histórica

​Por El Latino Newsroom

A través de homenajes ceremoniales, proyectos de voluntariado y minutos de silencio, millones de personas recordarán a las casi 3,000 víctimas mortales que dejaron los ataques perpetrados por la organización extremista Al Qaeda en 2001.

​Las ceremonias oficiales incluirán la tradicional lectura de los nombres de los fallecidos, ofrendas florales y vigilias en los tres puntos emblemáticos donde impactaron los aviones secuestrados: el World Trade Center en Nueva York, el Pentágono en las afueras de Washington y un campo abierto en Shanksville, Pensilvania. De acuerdo con encuestas recientes, cerca de la mitad de la población adulta en Estados Unidos considera esta jornada como el acontecimiento más trascendental e histórico de sus vidas.

​Aquel martes de septiembre de 2001, 19 extremistas secuestraron cuatro aviones comerciales de pasajeros, convirtiéndolos en proyectiles dirigidos contra los símbolos del poder económico y militar del país. El derribo de las Torres Gemelas y el impacto en las instalaciones del Pentágono causaron un estado de choque nacional inmediato, mientras que el cuarto avión se estrelló en Pensilvania gracias a la intervención de los pasajeros y miembros de la tripulación que se enfrentaron a los secuestradores para evitar un ataque directo a la capital del país.

​Para quienes eran apenas unos niños o aún no habían nacido en 2001, la fecha se ha transformado en una lección de historia en las aulas y en un legado familiar de servicio público. Ese es el caso de Casey Kloepfer, quien tenía 4 años cuando su padre, el oficial de policía Ronald Kloepfer, acudió al llamado de emergencia en la Zona Cero para no regresar jamás.

​»Son pasos muy grandes que seguir, pero sin duda es algo que me tomo muy en serio y quiero seguir honrándolo y ser el mejor policía que pueda», afirmó Kloepfer, quien se unió al Departamento de Policía de Nueva York en junio pasado y porta actualmente el mismo número de placa que perteneció a su padre.

​El legado de los atentados trasciende el luto personal, habiendo marcado profundamente la política exterior estadounidense, las libertades civiles y las guerras internacionales libradas durante las últimas dos décadas. En la víspera del aniversario, líderes políticos de todos los sectores han resaltado la importancia de mantener viva la memoria colectiva y honrar la valentía de los primeros respondedores.

​Durante un acto conmemorativo previo en la capital, el presidente Donald Trump hizo referencia al impacto duradero que tuvo la jornada en la psique del país y en la historia moderna. «En el curso de la historia, hay unos pocos momentos que dividen el tiempo en, realmente, en el antes y el después», declaró el mandatario, quien tiene previsto asistir a la ceremonia solemne del viernes en el Pentágono para rendir tributo a las víctimas militares y civiles.