La Escuelita Para Padres

La maestra Sonia Aguila es una experta en educación que enseña en la Escuela Canalino de Carpintería./EL LATINO


Es importante recordar que estos exámenes son sólo una herramienta para medir el progreso académico de los estudiantes en California y comparar el desempeño de escuelas y maestros.


No definen la inteligencia, el valor ni el potencial de un niño.


¿Qué pueden hacer los padres durante los días de exámenes?


Primero, informarse sobre las fechas de las pruebas, ya que varían en cada escuela y distrito.


Una de las mejores maneras de apoyar a sus hijos es establecer rutinas saludables. Asegúrese de que duerman entre 8 y 10 horas cada noche, coman bien y tengan tiempo para relajarse.


Evite andar corriendo, gritando o estresado por la mañana, porque el descanso adecuado mejora la concentración, la memoria y el estado de ánimo.


Crear un ambiente positivo en casa también marca una gran diferencia.


Es recomendable designar un espacio tranquilo para estudiar, con buena iluminación y libre de distracciones, como televisión o dispositivos electrónicos.


No se trata de estudiar durante largas horas, sino de repasar de manera constante y organizada.


Incluso 15 ó 20 minutos diarios pueden ser muy efectivos.


El lenguaje que utilizamos como adultos influye profundamente en cómo los niños perciben los exámenes.


En lugar de generar presión con frases como “tienes que sacar una buena calificación”, es más útil decir: “haz tu mejor esfuerzo” o “confío en ti”.


Estos mensajes fortalecen la autoestima y reducen la ansiedad, permitiendo que l@s niñ@s se concentren mejor.


También es importante observar el estado emocional de l@s pequeñ@s.


Si muestran señales de ansiedad, como nerviosismo excesivo o dificultad para dormir, es importante escucharlos, validar sus sentimientos y ofrecerles apoyo.
A veces, una simple conversación puede aliviar muchas preocupaciones.


Pida ayuda a la consejera si su hijo sufre de ansiedad al momento de presentar exámenes.


Hay recursos que pueden ayudar a calmarlo durante la prueba, como masticar chicle o sostener un objeto blando, siempre y cuando la escuela lo permita.


Finalmente, celebre el esfuerzo más que el resultado.


Reconocer la dedicación y el trabajo duro enseña a los niños que el aprendizaje es un proceso continuo.


Los exámenes son sólo una parte del camino educativo y, con el apoyo de la familia, pueden convertirse en una oportunidad para crecer y aprender con confianza.


Hable con su hij@ y aclárele que los exámenes no determinan quién pasa de grado. Son un requisito del estado para medir cómo van los estudiantes en California.


Anímelo a hacer su mejor trabajo, porque los exámenes duran varias semanas y pueden ser muy demandantes, sobre todo para aquell@s alumn@s que se estudian por varios días.


Al final, celebre con un helado o con algo que a su hijo le guste.