La UEFA amenaza con boicotear los torneos de la FIFA por polémico plan de inversión del Mundial


Por El Latino Newsroom


La medida supone un desafío directo a la máxima autoridad del fútbol mundial y podría poner en riesgo varios torneos internacionales, incluidos campeonatos juveniles programados para celebrarse en Europa durante los próximos meses.


La controversia gira en torno a una propuesta valorada en 20.000 millones de dólares que busca crear una nueva estructura comercial vinculada a los ingresos del Mundial, con un porcentaje destinado a inversionistas externos. Para la UEFA, esta iniciativa compromete la esencia del torneo más importante del fútbol.


La tensión aumentó luego de que trascendiera que la FIFA pretende separar parte de sus operaciones comerciales mediante la creación de una nueva entidad financiera conocida como FFE, de la cual un 20 % quedaría en manos de inversionistas privados.


Según la propuesta presentada por Gianni Infantino a las 211 federaciones miembro de la FIFA, la operación permitiría aumentar significativamente los recursos destinados a cada asociación nacional.


El dirigente aseguró que, si el proyecto recibe la aprobación necesaria antes de mediados de septiembre, la financiación básica para cada federación durante el próximo ciclo se duplicaría de 10 millones de dólares a 20 millones. Además, estimó que el apoyo económico acumulado hasta 2038 ascendería a unos 86 millones de dólares por federación, frente a los aproximadamente 36 millones previstos actualmente.


Uno de los aspectos que más controversia ha generado es la participación de una firma de inversión de Nueva York creada por Joshua Kushner como principal inversionista del proyecto.


La UEFA considera que la propuesta transforma el Mundial en un activo financiero y cuestiona que una competición con un enorme valor deportivo e histórico pueda ceder parte de sus beneficios a capital privado.


En un comunicado emitido tras una reunión urgente celebrada de manera virtual con sus 55 federaciones afiliadas, el organismo europeo fue contundente.


La organización añadió que vender parte de los derechos comerciales del torneo representa una decisión «sencillamente inaceptable» y calificó la propuesta como un grave error de liderazgo.


Como respuesta a la iniciativa, la UEFA anunció que, mientras no cambie la propuesta, sus asociaciones nacionales no participarán en competiciones organizadas por la FIFA.


La decisión tendría un impacto inmediato en el calendario internacional. El próximo torneo organizado por la FIFA en territorio europeo será el Mundial Femenino Sub-20, previsto para disputarse en Polonia a partir del 5 de septiembre.


Aunque todavía no está claro si el boicot llegará a concretarse, la amenaza representa uno de los mayores conflictos institucionales entre ambos organismos desde la creación de la UEFA.


La situación resulta especialmente significativa debido al pasado de Gianni Infantino dentro del organismo europeo. Antes de convertirse en presidente de la FIFA en 2016, el dirigente suizo trabajó durante años en la UEFA, donde ocupó el cargo de secretario general.


Precisamente por ese historial, el tono del comunicado europeo llamó la atención.


«La propuesta representa no solo un profundo fracaso de liderazgo, sino también una renuncia al deber de la FIFA como custodio del fútbol mundial», señaló la UEFA.


El conflicto también abre interrogantes sobre el futuro financiero del fútbol internacional. Mientras la FIFA sostiene que la operación permitirá generar mayores recursos para desarrollar el deporte en todos los continentes, sus críticos advierten que la entrada de inversionistas privados podría priorizar los intereses económicos por encima de los deportivos.


Durante los próximos meses, las 211 asociaciones miembro deberán decidir si respaldan o rechazan la propuesta impulsada por Infantino. El resultado podría redefinir el modelo de financiamiento del fútbol mundial y marcar un antes y un después en la relación entre las principales organizaciones del deporte.


Si las posiciones no cambian, el enfrentamiento entre la FIFA y la UEFA podría derivar en una fractura histórica que afecte la organización de competiciones internacionales y la participación de algunas de las selecciones más importantes del planeta.